
A 7
kms. de
Pontevedra, me he encontrado esta curiosidad: Parece, sin analizar mucho la imagen, que esos dos coches (sin distintivo de conductor con minusvalía), están cometiendo una infracción. Pues no, están
bien estacionados: el aparcamiento para
minusválidos es a partir de la señal, o sea, ¡Encima de la acera! Consultado a la
Policia Municipal, un amable agente nos informó de que esta anomalía se había notificado en varias ocasiones al responsable de la alcaldía, sin resultado alguno. Así que, ya
sabéis, en
Marín y cerca del mercado hay más de una señal de aparcamiento para
minusválidos (por lo menos 2, que yo haya contado), que no sirven absolutamente para nada, al menos que sea para aparcar las sillas de ruedas.